PORTAL
CAPIVARÍ

Capivarí invita a ir más allá. Desde aquí comienzan recorridos que atraviesan lagunas, esteros e islas, conectando distintos portales. Es una experiencia para quienes buscan explorar el Iberá en profundidad.

Actividades en el Portal

Portal Capivarí: la puerta al cruce de los esteros más épico de Argentina

Hay experiencias de viaje que se describen mejor con números que con adjetivos. El Cruce de los Esteros, la travesía que parte desde el Portal Capivarí, tiene los suyos: entre 3 y 5 días de navegación en kayak, cientos de kilómetros cuadrados de humedal atravesados, docenas de islas recorridas y un horizonte que cambia de forma pero nunca de naturaleza.

El Portal Capivarí es el más nuevo de los accesos públicos al Gran Parque Iberá y también, para quienes buscan aventura genuina, el más emocionante. Su razón de ser es una travesía que convoca a viajeros de todo el país y del exterior que quieren conocer el Iberá desde adentro.

El Cruce de los Esteros: la gran aventura del Iberá en kayak

La travesía conecta por agua dos extremos del corazón del Iberá. El recorrido parte desde Capivarí, atraviesa la laguna Trim, la laguna Medina y los arroyos Carambola y Carambolita, y termina en el Portal Carambola, al oeste del Gran Parque Iberá.

En el camino, las islas del Iberá —isla Disparo, Yahaveré, Tacuaral Guazú— son paradas de descanso, miradores de fauna y puntos de campamento en plena naturaleza. Cada isla tiene su propio carácter: algunas dominadas por el monte alto, otras por el pajonal abierto, todas con la fauna del Iberá viviendo al ritmo que el humedal impone.

El Cruce se realiza con fechas programadas e inscripción previa, siempre acompañado por guías especializados. No exige un nivel atlético extremo, pero requiere disposición para la aventura y el deseo genuino de entrar en contacto con la naturaleza en sus propios términos.

Un ecosistema navegado en sus propias reglas

Lo que el Cruce de los Esteros ofrece, a diferencia de cualquier excursión de día completo, es el tiempo. El tiempo para ver cómo cambia el paisaje con la luz, para reconocer los ruidos de la noche del humedal, para comprender la escala real del segundo humedal más grande de Sudamérica.

Los campamentos en las islas son una experiencia dentro de la experiencia: dormir con el sonido del agua a centímetros de la carpa, despertar con el coro de aves que anuncia el amanecer, preparar el mate mientras los primeros rayos de sol encienden la niebla baja. Turismo de aventura en el sentido más noble: sin artificios, con la naturaleza como única infraestructura.

Encuentros con comunidades durante la travesía

A lo largo del recorrido, los grupos se cruzan con familias de pequeños productores cuya relación con el humedal se mide en generaciones. Una historia contada bajo el techo de una galería, el ofrecimiento de comida casera, la explicación de cómo se navega de noche usando las estrellas y los sonidos del agua: son piezas de una cultura que el turismo masivo nunca alcanza a ver.

Para quienes no buscan la travesía multi-día, el portal también ofrece excursiones de un día en kayak o lancha por los canales y lagunas del entorno.