Cicloturismo

Recorré caminos naturales en bicicleta y descubrí el Iberá desde otra perspectiva.

Cicloturismo en el Iberá: pedalear por el gran humedal a tu propio ritmo

Hay algo que solo el cicloturismo permite en el Gran Parque Iberá: la libertad de parar exactamente cuando querés, en el lugar preciso donde algo llamó tu atención. Una lechuza posada en un poste, un grupo de carpinchos pastando al borde del camino, el sonido de un ave que no podés identificar viniendo desde el monte. La bicicleta te da la velocidad suficiente para cubrir territorio y la silenciosidad suficiente para no ahuyentar la fauna. Es el punto medio perfecto entre la lentitud del senderismo y la velocidad de los recorridos en vehículo.

Por qué el Iberá es ideal para el cicloturismo

La red de picadas y caminos internos del Gran Parque Iberá tiene características que la hacen especialmente apta para el cicloturismo de naturaleza: son caminos de tierra compacta o arena fina donde la rodadura de la bicicleta funciona bien, tienen una inclinación casi nula —el Iberá es un territorio esencialmente plano— y atraviesan una diversidad de ambientes —pastizales, bordes de estero, monte nativo, bordes de laguna— que mantiene el interés paisajístico y faunístico durante todo el recorrido.

La ausencia de tráfico intenso en los caminos internos del Gran Parque es otro factor que hace del cicloturismo en el Iberá una experiencia segura y disfrutable: los vehículos que circulan por las picadas del parque son pocos y circulan a velocidades bajas que coexisten sin problemas con las bicicletas.

Los mejores portales para el cicloturismo en el Gran Parque Iberá

El cicloturismo está disponible en casi todos los portales del Gran Parque Iberá, con diferentes extensiones y características de recorrido:

El Portal San Nicolás ofrece recorridos en bicicleta por picadas que atraviesan los pastizales característicos de este portal: extensiones planas de gramíneas nativas donde la posibilidad de avistar el ciervo de los pantanos, el aguará guazú y diversas aves de pastizal es alta. La luz del amanecer sobre los pastizales de San Nicolás, vivida desde una bicicleta en movimiento silencioso, es una de las experiencias más poéticas que ofrece el Gran Parque Iberá.

El Portal San Antonio tiene picadas de cicloturismo que recorren el entorno del arroyo Carambola y los bordes del estero, con avistajes de fauna acuática y ribereña que complementan la experiencia de pedaleo. El Portal Cambyretá ofrece recorridos por la zona de bosque nativo donde el guacamayo rojo puede aparecer en cualquier recodo del camino y donde la biodiversidad de aves del monte hace de cada parada una sesión de birdwatching.

El Parque Nacional Mburucuyá es otro de los destinos de cicloturismo más completos del sistema del Gran Parque Iberá: sus caminos internos atraviesan la diversidad de ambientes del parque —pastizales, palmares de yatay, bordes de estero, monte de ñandubay— en recorridos que pueden diseñarse de media jornada o de día completo.

Alquiler de bicicletas y logística del cicloturismo en el Iberá

En varios portales del Gran Parque Iberá es posible alquilar bicicletas directamente en el portal o en los pueblos de acceso, lo que hace que no sea necesario viajar con equipamiento propio. En Colonia Carlos Pellegrini, acceso al Portal Laguna Iberá, el alquiler de bicicletas está disponible y los recorridos pueden diseñarse tanto en el entorno del portal como hacia los alrededores del pueblo.

Para recorridos más extensos o para quienes viajan con su propia bicicleta, la logística del cicloturismo en el Gran Parque Iberá requiere planificar con atención los puntos de agua y descanso, ya que no todos los tramos de los caminos internos tienen acceso fácil a agua potable. El repelente de insectos es imprescindible, especialmente en los tramos de camino bordeados de vegetación densa.