Turismo rural y gastronomía

Viví la experiencia de estancias y disfrutá la cocina típica correntina.

Turismo rural y gastronomía en el Iberá: la cultura del noreste en el campo y en la mesa

El Gran Parque Iberá en la provincia de Corrientes no es solo fauna, agua y paisaje. Es también el territorio de una cultura rural que construyó su identidad a lo largo de generaciones de convivencia con el humedal, y esa cultura tiene expresiones que van mucho más allá de lo que se ve desde una lancha o desde los senderos del parque. El turismo rural en el Iberá y la gastronomía correntina son dos dimensiones de ese mismo tejido cultural: la que se vive en las estancias y en los puestos rurales del interior del humedal, y la que se saborea en los platos que cuentan la historia de esta tierra.

Las estancias del Iberá: vivir el campo correntino desde adentro

Las grandes extensiones ganaderas que rodean y se integran con el Gran Parque Iberá son uno de los elementos que definen el paisaje rural de la región. Las estancias del Iberá —establecimientos ganaderos de extensión variable que combinan la producción bovina con la conservación del ecosistema y, cada vez más, con el turismo rural en Corrientes— ofrecen una experiencia de inmersión en la vida del campo correntino que ningún hotel puede replicar.

El Portal Galarza es el acceso más directamente asociado con el turismo en estancias del Iberá. En el entorno de este portal, algunos establecimientos reciben visitantes para alojamiento y actividades que incluyen el recorrido de los campos a caballo, la participación en las tareas ganaderas, la pesca en los ríos y lagunas del establecimiento y la vida cotidiana de una estancia correntina. Dormir en una estancia del entorno del Portal Galarza es despertar con el llamado de los pájaros del monte antes del amanecer, desayunar con vista a la laguna y organizar el día al ritmo que impone el campo.

La gastronomía del Iberá: los sabores de la tierra correntina

La gastronomía del Iberá es uno de los patrimonios más auténticos y menos conocidos de este destino. La cocina tradicional correntina nació de la combinación de tres tradiciones: la cocina guaraní —con sus técnicas de asado, sus harinas de mandioca y sus preparaciones con maíz—, la cocina criolla del noreste —con el protagonismo de la carne a la parrilla, las empanadas y los guisos— y la cocina de río —donde el surubí, el dorado, el pacú y la boga son los ingredientes centrales de preparaciones que varían de un pueblo a otro.

El surubí es el rey de la gastronomía correntina: este pez de río de carne blanca y firme, preparado a la parrilla con aceite de oliva, limón y perejil, o en empanadas, o en ceviche de río, es el plato que mejor resume los sabores del Iberá. El reviro —una suerte de polenta correntina hecha con harina de maíz, manteca y sal— es la guarnición histórica de la cocina del campo. El chipá —el pan de almidón de mandioca y queso que tiene en Corrientes una versión propia diferente a la paraguaya— acompaña cada mate y cada comida con una presencia que en el Iberá se siente como parte del paisaje.

La red Cocineros del Iberá: identidad gastronómica en los portales

En los pueblos y portales del Gran Parque Iberá, una red de cocineras y cocineros locales trabaja desde hace años para recuperar, sistematizar y difundir las recetas y los sabores de la cocina tradicional correntina. Esta iniciativa, que tiene presencia activa en Colonia Carlos Pellegrini, Loreto, Concepción del Yaguareté Corá, San Miguel, Chavarría y otros pueblos del entorno del Gran Parque, ofrece a los visitantes la posibilidad de comer no en restaurantes genéricos sino en comedores con identidad propia donde la carta refleja la temporada, el río y el campo.

Comer en el Iberá con este criterio es una experiencia que va más allá del sabor: es una forma de conocer la historia de la región a través del paladar, de entender qué comía el gaucho correntino durante las travesías por el humedal y de descubrir que la cocina del noreste argentino tiene una sofisticación propia que no necesita nada prestado de ninguna otra tradición culinaria.

Turismo rural en los puestos del interior del Iberá

Además de las estancias del entorno del Gran Parque, el turismo rural en el Iberá incluye las visitas a los puestos del interior del humedal: pequeñas instalaciones donde familias de escasos miembros habitan y trabajan en el corazón del Gran Parque Iberá con una independencia y una relación con el ecosistema que resultan fascinantes para el visitante urbano.

Estos encuentros —facilitados durante las travesías en kayak del Cruce de los Esteros, durante las cabalgatas multi-día del Portal Carambola o durante los recorridos de Uguay, donde 20 familias viven en el interior de la reserva— son momentos de intercambio cultural que no pueden programarse ni reproducirse. Una charla bajo el techo de una galería, un mate compartido mientras llueve sobre el estero, una explicación sobre cómo se predice el tiempo observando el comportamiento de los animales: son fragmentos de una sabiduría acumulada que el turismo, cuando se acerca con respeto, tiene la suerte de rozar.