Cabalgatas en el Iberá: recorrer el gran humedal al ritmo de la tradición gaucha
En el Iberá, el caballo no es un accesorio turístico. Es parte de la cultura, parte del paisaje y parte de la historia de las comunidades que habitan el interior del humedal desde hace generaciones. Montar a caballo por los pastizales y los esteros del Gran Parque Iberá en la provincia de Corrientes no es solo una actividad de turismo aventura: es entrar en contacto con una forma de relacionarse con el territorio que tiene siglos de historia y que los baqueanos locales practican con la misma naturalidad con la que otros caminan por la ciudad.
Cabalgatas en el Iberá: desde dos horas hasta cinco días
La oferta de cabalgatas en el Gran Parque Iberá abarca un espectro amplio que puede adaptarse a perfiles de visitante muy diferentes. En el extremo más accesible, las cabalgatas cortas de dos a cuatro horas parten de varios portales del Gran Parque y son ideales para quienes quieren una primera aproximación a la experiencia ecuestre en el Iberá o para quienes viajan con niños o con personas sin experiencia en equitación.
En el extremo de la aventura más comprometida, las travesías ecuestres de cuatro a cinco días que se desarrollan principalmente desde el Portal Carambola son una de las experiencias más completas y más exclusivas que ofrece el Gran Parque Iberá. Estos recorridos multi-día conectan una red de refugios tradicionales —Lechuza Cuá, Laguna Grande, El Solitario, Plumero, Medina— pasando por esteros, pajonales y bosques que solo son accesibles a caballo.
Los portales del Iberá con las mejores cabalgatas
Las cabalgatas están disponibles en varios portales del Gran Parque Iberá, cada uno con características propias:
El Portal Carambola es el epicentro de la experiencia ecuestre en el Iberá, con la red de refugios que permite las travesías multi-día y la posibilidad única del nado con caballos —una experiencia absolutamente singular que se describe por separado más adelante en este mismo texto. Los baqueanos de Carambola llevan décadas guiando por estos mismos senderos y conocen cada vado, cada sombra y cada punto de avistaje de fauna con una precisión que no tiene sustituto.
El Portal Laguna Iberá en Colonia Carlos Pellegrini ofrece cabalgatas de media jornada que recorren los alrededores del pueblo y el borde de la laguna, combinando la experiencia ecuestre con el avistaje de fauna en los pastizales que rodean la localidad. El Portal San Nicolás, con sus pastizales de horizontes infinitos, es otro de los destinos más recomendados para las cabalgatas en pastizal abierto donde el avistaje del ciervo de los pantanos y del aguará guazú se convierte en parte natural del recorrido.
El Portal Mburucuyá y los pueblos del entorno del Gran Parque Iberá también ofrecen paseos en carruajes tradicionales como una variante de la experiencia ecuestre local para quienes prefieren una opción menos exigente físicamente.
Nado con caballos: la experiencia definitiva del Iberá
Las travesías de varios días por el Portal Carambola incluyen una actividad que no existe en ningún otro destino de Argentina y que quienes la vivieron describen invariablemente como el momento más impactante de su viaje al Iberá: el nado con caballos por los esteros.
Durante los recorridos por el interior del humedal, los caminos inevitablemente cruzan pasos de agua profunda donde los caballos —completamente habituados al entorno acuático desde su nacimiento en estos mismos esteros— se lanzan al agua y nadan con sus jinetes montados. La sensación de ir a caballo mientras el animal nada, con el agua del Iberá a la altura de las caderas del jinete y el caballo moviéndose con una calma y una eficiencia que sorprenden, es algo que el lenguaje describe con dificultad y que quienes lo vivieron guardan como una de las experiencias físicas más intensas de sus vidas.
La dimensión cultural de las cabalgatas en el Iberá
Cabalgar en el Iberá con un baqueano local no es solo un desplazamiento por un paisaje hermoso. Es una conversación en movimiento sobre el territorio, sobre los animales, sobre las plantas y sobre la vida en el interior del humedal. Los baqueanos del Iberá —hombres y mujeres que aprendieron a montar antes de caminar y que conocen cada nombre guaraní de cada planta del monte— son narradores extraordinarios que transforman cada parada del recorrido en una clase magistral de ecología, historia y cultura correntina.
